Como decía Alan Watts “Nadie se moja tocando la palabra escrita agua”, o como leí en un libro que no recuerdo en este momento “Nadie llega a su destino sentándose frente al poste indicador de la ruta”.
textos sueltos alimento para la búsqueda del equilibrio entre el ego y la pérdida, entre el detalle perturbador y el milagro por la totalidad, entre la pequeña mente y el ser uno con todos...
viernes, 21 de enero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
El escenario de la vida
Recuerdo una película que vi hace más de una década atrás, “The Truman Show”, en la que el protagonista principal, era a su vez el foco de un gigantesco reality show transmitido 24 hras al día, en el cual todo lo que lo rodeaba era artificial. Los textos budistas nos enseñan que es sólo una ilusión creer que controlamos absolutamente nuestras vidas. Como dice la Maestra Zen Charlotte Joko Beck:
"La mayoría de los seres humanos pasan entre el 50% y el 90% de sus vidas en el ámbito de la imaginación, de la fantasía...(habitando) en lo que nos sucedió, en lo que podría haber sucedido, en lo que sentimos, en la forma como debiéramos ser, en la forma como debieran ser los otros, en lo terrible que es todo. Todo es fantasía, imaginación. El despertar consiste simplemente en conocer la verdad, con con la cabeza, sino con todo nuestro ser. saber que "esto es todo". Es maravilloso".
Transformando muebles
Llevo algún tiempo ejerciendo el hobby de la carpintería. Leyendo hace un tiempo a la Maestra Zen Charlotte Joko Beck hice conciencia de que, asumiendo la perspectiva de la madera, este proceso es lo que ella nos hace conocer como transformación:
“…La verdadera transformación implica que algo nuevo ha nacido. Es como si lo que existía anteriormente hubiera desaparecido para dar paso a algo totalmente distinto…Este es el camino de la transformación. nos liberamos lentamente de nuestra forma protegida de ver la vida ―desear lo que deseamos― y nos separamos lentamente de las imágenes y fantasías. La práctica…Es un cambio lento hacia una nueva forma de estar en el mundo. Este camino puede ser terapéutico, claro está, pero no es su propósito. No hay garantía de consuelo, ni paz, ni de dinero ni de nada. debemos ser lo que somos”.
miércoles, 5 de enero de 2011
Fin de año zen
Como la mayoría de seres humanos del lado occidental de este planeta celebro la navidad y el año nuevo en diciembre. Por estas fechas, y a lo largo de mi vida he tenido épocas gloriosas y otras desoladoras. Como la mayoría de seres humanos algunas veces he querido que el tiempo se detenga en este tiempo de emoción, y otras he querido pasarla lo más rápido posible, o más aún, colocar un puente que me lleve directamente desde noviembre hasta enero. Al margen de los tintes que barnicen las fiestas de diciembre, más de una vez me he preguntado en el objetivo de pasar por este ritual al final de cada año. Conforme alcanzo mayor perspectiva puedo plantearme que hay un sentido colectivo en estas fiestas.
Siendo bien intencionados diríamos que por unos días, minutos o segundos, en estas fiestas tomamos conciencia de que “todos somos uno”, no en el sentido mágico religioso de los iluminados que súbitamente se interconectan a todo el universo còsmico, sino en un contexto más real, más humano, como los hace notar nuestra Maestra Zen Joko:
“Podemos decir algo semejante sobre nuestras relaciones personales. Tendemos a considerarlas como hechos aislados en el tiempo: comienzan, duran un poco y terminan. Sin embargo, siempre estamos en alguna relación...en un momento puede manifestarse de una forma específica, pero la verdad es que ya existía antes de manifestarse de esa forma, y una vez que termina también continúa. Seguimos conectados a los demás, incluso a aquellos que han muerto. Los antiguos amigos, amantes y parientes continúan siendo parte de nuestra vida y son parte de lo que somos. Quizás sea necesario que la manifestación visible termine, pero la relación real nunca termina. No estamos verdaderamente separados los unos de los otros. Nuestras vidas están unidas; el sufrimiento es uno solo, la dicha es una sola, y nos pertenece. “
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Duelos Irreversibles
A partir de una actitud balanceada de aceptación del sufrimiento y seguir andando la vida, percibiéndola tal como es, podemos apreciar al sufrimiento como un portal.
Entonces, como dice el maestro zen Barry Magid:
“Cuando nos resistimos a la verdad del cambio y la impermanencia, sufrimos por tratar de controlar lo incontrolable. Lo mismo si tratamos de controlar nuestro mundo interno con comportamientos adictivos o proyectos de automejoramiento…Si sencillamente no nos dejamos tocar por el dolor de las pérdidas y no pasamos por este portal hacia la aceptación, viviremos en constante lucha contra la vida tal como es”.
Entrenando con el enemigo
Hace un tiempo, por una disputa de poderes fui terriblemente lastimado y para encontrar el camino hacia el perdón compasivo me ayudaron mucho las enseñanzas de los maestros que podría resumir en por lo menos 3 cambios de perspectiva. La primera es tomar conciencia del propio ego, la segunda es la visión renovada del contexto, y la última es el cambio de mirada del sujeto causante de la agresión.
Lógicamente, es más fácil decirlo que hacerlo. Y es que claro, si fuera fácil todos seríamos iluminados. Lo único necesario es tener la conciencia de persistir, persistir y persistir.
Lógicamente, es más fácil decirlo que hacerlo. Y es que claro, si fuera fácil todos seríamos iluminados. Lo único necesario es tener la conciencia de persistir, persistir y persistir.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Decisiones Maestras
“Tus decisiones serán tu maestro”
Podemos inducir pues, que cada vez que la vida nos pone ante una disyuntiva, esa situación es un test para nosotros.
En la propias palabras de la maestra Joko:
En la propias palabras de la maestra Joko:
“La práctica no consiste simplemente en integrarse o estar saludable o ser una buena persona, aunque todos estos elementos formen parte de ella. La práctica trabaja con el asombro. Si uds desean verificar su práctica, la próxima vez que les suceda algo que no puedan soportar pregúntense ¿Dónde está el milagro en esto? Con la práctica aumenta la capacidad para ver el milagro de la vida independientemente de lo que sea y de si nos gusta o no. Cuando por ejemplo abordamos una relación de esta manera estamos en condiciones de esta manera estamos en capacidad de decir “te amo por lo que eres y te amo por lo que no eres”. En lugar de buscar las fallas, el asombro ocupa el centro del escenario.”
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